Entregar rápido y entregar bien no están reñidos, pero exigen disciplina. Estas son algunas de las prácticas con las que trabajamos.
Simple antes que listo
El código más fácil de mantener es el que cualquiera del equipo entiende a la primera. Priorizamos claridad sobre virtuosismo.
Automatiza lo que se repite
Tests, despliegues y revisiones automatizadas. Si algo se hace a mano más de dos veces, es candidato a automatizarse.
Pensado para crecer
Diseñamos cada pieza asumiendo que el volumen va a multiplicarse. Es más barato dejar la puerta abierta hoy que tirar la pared mañana.